Gran
parte de nuestra vida como docentes, nos hemos dedicado a buscar nuevos medios
que favorezcan el aprendizaje significativo de nuestros estudiantes. Sin
embargo, siempre regresamos a las antiguas estrategias, pues pareciera ser que
se han agotado todos los recursos educativos que tenemos. Pero entonces ¿Que
podemos hacer?
Tal
vez suene raro, pero gran parte de nuestra vida está ligada a una extensa variedad
de prácticas letradas, es decir, géneros discursivos orales y escritos que nos
permite interactuar como miembros de un grupo social. Dentro de estas prácticas
letradas, se han desprendido una serie de prácticas llamadas “Prácticas
electrónicas”, las cuales van desde los correos electrónicos hasta la web 2.0.
Quizás
estas nuevas prácticas no sean nuevas, pero diría que estas son parte de
nuestro desarrollo actual como grupos sociales y especialmente en el área de
enseñanza. Pues en ellas convergen una infinidad de elementos sociales,
culturales, cognitivos y personales que han llegado a formar parte, no sólo del
dominio individual, sino también colectivo. Y no sólo por el simple
hecho de publicar nuestra experiencias en las nuevas redes sociales como
Facebook, sino mas bien por el hecho de vivir en un contexto donde la
multiculturalidad, el plurilingüismo y la
diversidad lingüística forman parte de la construcción de
nuevos conocimientos que nos obliga a conocer el contexto dentro y fuera del
lugar donde vivimos.
Por
estas razones, es necesario conocer los beneficios que nos ofreces las nuevas
tecnologías, entre ellas la web 2.0, la cual permite construir conocimiento de
una forma colectiva que permite a los usuarios compartir, comentar y analizar
conocimiento de una forma en conjunta y no individualista.
Dejando
de lado los beneficios que aportan estas nuevas tecnologías, es necesario
implementar una forma de cómo hacerlo. En mi caso, les pediré a mis chicos que
creen su cuenta en blogger. Posteriormente a ello, ahí construirían reflexiones
con respecto a las lecturas vistas en clase. Pero para creen un ambiente de una
construcción de un conocimiento compartido, dividiré al grupo en equipos (de 4
a 5). Finalmente, entre los integrantes de los mismos equipos comentarían sus
reflexiones.
